El pensamiento que cambia la realidad, y la profecía autocumplida

 en PNL

¿Tienes un deseo? No te hace falta el genio de la lámpara, lo llevas incorporado. Cuenta algo cien veces y se convertirá en realidad. Piensa algo cien veces y se convertirá en realidad.

Esto te sonará del dicho político de “cuenta cien veces una mentira y se convertirá en verdad“. Quizá también te recuerde a eso de “copia cien veces “no diré mentiras”“.

En PNL decimos que el ser humano crea su realidad con su pensamiento y su lenguaje. Es el fenómeno de la profecía autocumplida.

Te propongo que lo investigues en tu experiencia personal. Quizá te haya pasado algo parecido a este típico caso de coaching:

Una madre deseaba que su hijo cambiara su comportamiento. Tras utilizar alguna herramienta de PNL para una reflexión profunda sobre ello, se da cuenta de que trata habitualmente a su hijo “como si fuera a portarse mal”.

Esto generaba en ella una actitud poco cariñosa, casi agresiva, generando en el niño una sensación de incomodidad y falta de aprecio que le llevaban al mal comportamiento.

Tras esta reflexión, la pregunta que toca a la madre es muy sencilla: “¿Qué quieres o puedes pensar distinto?”

Una vez es consciente de los pensamientos y emociones que le traicionan, encuentra la actitud que desea tener con su hijo. Su mejor versión como madre.

Esa actitud es la que ayuda a que su hijo se sienta bien, lo que facilita su mejor comportamiento. Los resultados suelen ser sorprendentes.

Tu futuro cambia con cada pensamiento. Si quieres convertir tu sueño en realidad, piensa en él a menudo en un estado de calma. Tu mente irá desarrollando el camino hacia él de forma progresiva y encontrando soluciones inesperadas. También puede ser que se dé cuenta, de forma natural, de que no tiene el suficiente sentido para el esfuerzo que necesita.

Lo de pensarlo con calma es importante porque influye en la calidad del los pensamientos. Nos interesa un estado placentero y sereno, para lograr que los pensamientos fluyan con su creatividad más natural.

Cuando logres esa nueva idea, puedes añadirle el aspecto lingüístico. Si la cuentas, eso te ayudará a pensarlo más profundamente y a sumar aportaciones del exterior. Contarlo también es una nueva prueba para tu sueño. Te te permite sellar tu compromiso con él, cambiarlo o descartarlo.

Te apetece probar? Ya me contarás 😉

 

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