Superar creencias limitantes

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De Daniel Álvarez Lamas.

Revisado por Belén Candal y Raquel Castro

¿Cuál es la clave para superar una creencia limitante?

Solo partiendo del máximo respeto por la creencia que tenemos actualmente, por “limitante” que nos parezca, podremos transformarla. La única estrategia posible es “aceptar”.

Nuestro inconsciente es muy sensible, es como si hubiera algo dentro de ti que te dijera “si no respetas y aceptas mi mapa de la realidad (mi creencia), no te dejo cambiarlo”. Esto vale para cuando haces coaching y para tu propio autodesarrollo.

Te lo explicaré con un caso físico: el de ayudar a nuestro inconsciente a comprender la amputación de un brazo. Esta es la mejor metáfora para entender cómo cambiar creencias limitantes, por irracionales e ineficaces que éstas parezcan.

Cuando a una persona le amputan una pierna o un brazo, es bastante habitual que ocurra un fenómeno sorprendente: el brazo que le han amputado ¡le sigue doliendo! ¿Cómo es posible que una persona pueda sentir dolor en una parte de su cuerpo que ya no existe?

Esto no tenía explicación médica hasta que el neurólogo indio Vilayanur S. Ramachandran descubrió que era preciso trabajar con el inconsciente de esa persona, para que abandonara la creencia de que el brazo seguía estando ahí.

Evidentemente, la persona está convencida racionalmente de que es imposible que le duela el brazo amputado, pero la “creencia” persiste en el cerebro a nivel inconsciente. Igualmente, el cambio de cualquier creencia limitante no es sólo cuestión de voluntad, sino que tenemos que trabajar con el inconsciente para transformarla.

¿Qué solución dio Ramachandran a lo que llamaban “el enigma del miembro fantasma”? Fue de lo más curiosa.

¿Qué es el síndrome del miembro fantasma y qué tiene que ver con las creencias?

Ramachandran nos explica lo que le ocurre a la persona a la que le duele un brazo amputado, es decir, un brazo que ya no está ahí. El fenómeno se produce porque ese brazo le dolía antes de ser amputado y ese dolor se perpetúa porque su mente no acepta que su brazo ya no está. Esa “creencia” es el origen de la dolencia.

La explicación neurofisiológica es que el cerebro envía al miembro la orden de moverse y no obtiene respuesta, por lo que se crea un bloqueo. Mientras el cerebro no acepte que el brazo no está ahí, el dolor continuará.

¡Así de paradójico y simple es el funcionamiento del sistema nervioso!… Esto es igual que el efecto de las creencias limitantes en nuestra vida.

Quizá recuerdas la última vez que pensaste sobre alguien: “¡Pero como no se da cuenta de que está equivocado!” o “¡Qué terco es!”. El motivo de la “terquedad” de esa persona está en que defiende su creencia como si fuera “la verdad”. Es como si esa forma de ver las cosas fuera algo muy valioso sin lo cual sentiría inseguridad. El inconsciente no puede aceptar que esa creencia le produce un problema, como pasa en el síndrome del “miembro fantasma”.

Y la prueba de cuánto protegemos nuestras creencias es que esto lo vemos fácilmente en los demás, pero no lo aceptamos cuando nos ocurre a nosotros mismos. Curioso ¿verdad? Cuando una creencia es valiosa para nuestro inconsciente, éste no la suelta, aunque sea la principal fuente de nuestros problemas.

Cuando creemos que algo “es así”, tenemos los ojos cerrados a cualquier solución que provenga de otro punto de vista. Nuestro inconsciente se aferra a esa creencia.

Por eso es tan interesante saber… ¿Cómo soluciona Ramachandran esta creencia de que existe todavía el miembro amputado?

La solución al síndrome que explica cómo tratar tus creencias limitantes

Ramachandran ideó una solución tan ingeniosa como eficaz: mediante un espejo dispuesto de la forma que aparece en la foto, la persona ve reflejado su brazo sano, obteniendo el efecto óptico de que todavía tiene dos brazos. Ramachandran consigue, mediante este truco visual, dar la razón al inconsciente del paciente: “¡tienes razón, tu brazo amputado realmente está allí!”.

 

El espejo se dispone de tal manera que a la persona le parece que su brazo amputado está ahí, al ver el reflejo del miembro sano

El tratamiento consiste en hacer ejercicios con una mano, utilizando el espejo para crear el efecto óptico de que la otra mano también se mueve. De esta manera, el cerebro puede enviar la orden a esa imagen falsa de su brazo amputado para que deje de doler. Con ello, se producen las conexiones neuronales necesarias para que la sensación de dolor desaparezca. Y lo mejor es que este remedio es definitivo. ¡No le vuelve a doler!

Es como si el inconsciente dijera: “ahora que nada me lleva la contraria y no me tengo que defender, estoy dispuesto a no resistirme y a transformar la realidad gradualmente”.

La similitud es clara con la forma de transformar la creencia limitante. En nuestra metodología, basada en PNL y coaching, utilizamos un proceso de tres pasos:

Uno: Comenzamos por explorar la creencia limitante y respetar su intención positiva.

  • Ayudamos a la persona a aceptar que esa creencia es una visión de la realidad respetable, lo cual desactiva la auto-defensa de esa parte de nosotros. Es como si le dijeras a esa parte: te doy la razón, no te quiero forzar a cambiar y sé que tienes un propósito positivo con esa creencia. Eso la hará menos resistente.
  • Por ejemplo, en una ocasión una persona tenía la creencia de «mi madre es un obstáculo para mi libertad». Era una creencia que la hacía rechazar a su madre y al mismo tiempo la hacía sentirse culpable. Precisamente, estos sentimientos bloqueaban la relación con su madre. Escucharse a sí misma le hizo comprender cómo se sentía, lo que le permitió aceptar estos sentimientos y que se apaciguaran. Esa creencia surgía con la intención (positiva) de preservar su libertad y no abandonar cosas que eran importantes en su vida.
  • Cuando asumes lo que sientes y comprendes tu creencia plenamente, todo se racionaliza y se desdramatiza. La persona siente paz cuando se comprende a sí misma y no juzga su propia creencia, pues en el fondo eso significa juzgar su propia forma de ver la realidad, juzgarse a sí misma.
  • El coach tendrá muy en cuenta la intención positiva de esta creencia. Cualquier solución que la persona le dé a este conflicto cumplirá con esta intención positiva de preservar su libertad. Al poner esa intención en primer plano, la creencia y su emoción ya no son necesarias y comienzan a desvanecerse. Esa es la primera condición para nuestro objetivo final: cambiar esa creencia por otra más saludable.

Dos: el coach pregunta a la coachee si esa creencia es lo que desea para su vida. Le ayuda a cuestionarla.

  • Una vez la persona se ha reconciliado consigo misma, le podemos preguntar “¿Quieres seguir pensando de esta manera?” y “¿Qué te gustaría cambiar en tu enfoque?”. De aquí sale algo fundamental en el coaching: el objetivo, es decir «¿Qué características debe tener la nueva forma de pensar en esa situación?»
  • En el caso mencionado, la persona dijo que quería relacionarse sin rechazo ni culpabilidad con su madre, al tiempo que tener la precaución de que no coarte su libertad.

Tres: entonces, lo habitual es que surja otro punto de vista y, con él, una nueva solución.

  • En muchas ocasiones, es una solución que la persona había pensado, pero que su inconsciente rechazaba. La creencia bloquea el pensamiento con una intensa emocionalidad.
  • En nuestro ejemplo, la coachee sabía que tenía que hablar con su madre para aclarar y solucionar las cosas, pero le resultaba imposible hacerlo, por esa visión de la realidad (creencia) que le estaba bloqueando. No era capaz de asumirla por los sentimientos de rechazo y culpa. Como resultado de la sesión de coaching, logró hacerlo. La conversación resultó muy aclaratoria para ambas partes y les permitió iniciar una etapa de respeto y comprensión mutua.

Este proceso lo definimos en nuestra metodología de coaching como las 3 Cs:

  1. Consciencia: comprender y aceptar la creencia, su emoción y su intención positiva.
  2. Cuestionamiento: «¿quiero pensar así?» «¿Qué enfoque le quiero dar?» Este cuestionamiento te lleva al objetivo, es decir, «¿Cómo quiero pensar y sentir esta situación?» No juzgues si es difícil, solo proponte ese objetivo, pues en la siguiente fase verás cómo lograr ese cambio de perspectiva.
  3. Construcción: surgirá la creatividad de la persona con nuevas perspectivas y soluciones. Esa solución se convertirá en acción, que es lo que verdaderamente valida el cambio de creencia.

Otro ejemplo podría ser la creencia, habitual en coaching, de: “no puedo cambiar de trabajo”. ¿Te das cuenta de cuál puede ser su intención positiva?

Habitualmente, es la “seguridad económica personal o familiar”. Aunque conscientemente quieras asumir el riesgo, inconscientemente surge la necesidad de defender este valor. Si queremos ayudar a alguien a cambiar su situación laboral necesitaremos transformar esta creencia limitante desde la raíz, usando el mencionado proceso para “poner el inconsciente a favor” y lograr una perspectiva sabia y responsable que incluya esa intención positiva de la seguridad económica.

Nota: el término “intención positiva” es asimilable a “valor” o incluso a “motivación” o “propósito” en algunos autores.

Pueden sacarse conclusiones de largo alcance en cuanto al trabajo con creencias, que se reafirman con la investigación de Ramachandran:

  • No podemos luchar contra nuestras creencias: sino comprenderlas, asumirlas y aceptarlas como un legítimo mapa de la realidad. Mi visión de la realidad puede no ser la ideal, pero debo asumirla y respetarla. Por esto se dice que “a lo que te resistes, persiste”.
  • Primero aceptar y después transformar: una vez que la creencia no se sienta atacada, no bloqueará la transformación, pues no existe la necesidad de defenderse.Es entonces cuando se puede caminar hacia otra interpretación de la realidad, pues la mente se siente libre para buscar la mejor opción, con todos sus recursos. En PNL este proceso se denomina “Pace and lead” (sincronizar y guiar)
  • El cambio se produce gracias al problema: que fue lo que nos obligó a afrontar el cambio de nuestro mapa de la realidad y aprender una nueva lección.
  • El proceso requiere de acción: como consecuencia de lo anterior; una vez actuamos, el cambio de creencia se consolida.
  • Aprendemos en nuestra interacción con la realidad exterior: La prueba-error nos permite ensanchar nuestro mapa del mundo, lo que para cada uno de nosotros es la “realidad”.

Puede verse una explicación del experimento de Ramachandran en este artículo:

http://www.dailymotion.com/video/x7z3yb_ramachandran-dolor-en-miembros-fant_school

Artículos científicos al respecto:

http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/263/1369/377.short

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/nejmc071927

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