La intención positiva de nuestros actos

Por Margarita Carballo Corral

Cuando hacemos o decimos algo siempre hay detrás un motivo por el que lo hacemos o lo decimos de una manera determinada.

 

Todos, en alguna ocasión, nos hemos topado con una persona que se expresa a gritos sin una razón aparente para uno mismo, pero debemos tener en cuenta que siempre hay un motivo que la lleva a actuar de esa manera, para entender a esa persona debemos pensar, no en la acción en sí misma, sino en la INTENCIÓN POSITIVA que hay detrás de la misma, esa persona tiene un para qué, tiene un motivo, que quizá solo entienda ella misma y los demás no seamos capaces de entender, pero que le aporta algo positivo.

 

Es fácil comprender la intención positiva con conductas “positivas”. Sin embargo, en conductas “negativas”, como la que menciono, también debemos pensar que tiene una intención positiva detrás, quizá esa intención desvela algún motivo detrás: autodefensa, tranquilidad, incompetencia, frustración, etc.

 

“Este año quiero dejar de fumar”.

Este suele ser un objetivo que muchas personas se proponen, pero que muy pocos consiguen.

¿Cuál es el principal motivo?

 

LA INTENCIÓN POSITIVA que hay detrás de esta acción. El fumar a muchos le aporta tranquilidad, a otros satisfacción o a otros simplemente disfrutan fumando.

 

Podemos poner muchas otras conductas, que a nadie nos sonarán muy lejanas y que todas ellas, tienen una INTENCIÓN POSITIVA. Por ejemplo, “Copiar en un examen”, a todos nos ha dicho que está mal, que no se debe hacer, pero sin embargo hay una intención positiva detrás, un para qué, que principalmente es, pasar ese examen y no tener un castigo de nuestros padres.

 

Todas estas conductas que pueden parecer absurdas o poco cuerdas para algunas personas, para otras sirve como ancla a la que aferrarse pasa justificar el encontrarse en ese estado y el motivo por el que no salen de él.

 

Por lo tanto, y continuando con nuestro objetivo de dejar de fumar, lo que tenemos que hacer es buscar la intención positiva que te está impidiendo dejar de fumar, que te aporta el fumar y buscar un recurso positivo que sea más fuerte que el anterior y que te pueda ayudar a conseguir tu objetivo.

 

Debemos conseguir el anclaje poniéndonos en el estado deseado: Oír, ver, sentir, lo mismo que si estuviésemos en el momento en el que conseguimos dejar de fumar y ahí intentar reconocer que otras cosas nos aporta y hacerlas más fuertes, de que recursos disponemos para conseguirlo y sobretodo llegar a la sensación del LOGRO!

 

Este método sirve para romper creencias limitantes, esas que siempre nos ponemos cuando queremos hacer algo pero tardamos en conseguirlo porque precisamente estamos inmersos en frases como: yo no puedo, es imposible, nunca lo he hecho antes, es muy difícil para mí. Debemos buscar que nos aporta el hacerlo y que nos aporta el no hacerlo, cuando encontremos un valor más grande que nos haga impulsarnos a la acción, es el momento en que debemos llevarlo a cabo sin dudar.

 

Dos moralejas de este pequeño artículo:

 

1.- Antes de juzgar los actos de una persona piensa en la intención positiva que hay detrás de ese acto.

 

2.-Si realmente quieres conseguir algo no pongas excusas y busca un ancla más fuerte que la que tienes, para alcanzarlo.

 

 

Margarita Carballo Corral

Entradas recientes