Ama el amor
por Valentín Pablos Baranda
Nota del autor:
Hace unos años escribí una serie de relatos, que finalmente se publicaron con el nombre de Valentía, basado en el coaching como metodología.
Este texto fue la piedra para darle estructura “clave”. Para mí representa el valor o valentía para vivir de manera auténtica…

Supongo que todas las personas, hemos tenido un día nublado en nuestras vidas. En el que se ve el mundo de manera diferente, a la normal.
Quiero pensar que no sea la única persona a la que le pase esto.
Esos días en los que la luz del sol es gris. Uno de esos días en los que siento frío y me siento un poco sin energía.
No he conocido a ninguna persona que sea perfecta. Y supongo que, si quitamos a las personas que tienen publicaciones de éxito, viajes exóticos y vidas espectaculares, el resto de las personas normales hemos pasado por algún momento, gris.
Un día como otro cualquiera…
Leí una frase que me impactó. Esta frase me hizo reflexionar y pensar un poco.
“Ama el amor”
Como muchas personas en algún momento de mi vida, también he tenido momentos más delicados.
Supongo que esto no es algo extraño, aunque parezca un tabú. La tristeza puede formar parte de nuestras vidas en algún momento. Personalmente he aprendido a utilizar esos momentos, más delicados o de mayor sensibilidad para pensar y para reflexionar.
Cuando me encuentro en estos momentos más delicados mi lenguaje, conmigo, es un poco más crítico. A este lenguaje interno o la manera en la que nos hablamos lo llaman “diálogo interno”. Podría decir que es como me hablo en ese momento, las cosas que me digo, las creencias que tengo, el recuerdo de ciertas experiencias, las lecciones aprendidas. Un poco de todo y en el fondo realmente nada.
Las pocas veces que me he dado cuenta de cómo me estoy hablando, pienso, me pregunto…
¿Qué me aporta pensar así?
Qué me aporta pensar de esta manera.
Aquella mañana me di cuenta… de mi diálogo interior. Me acordé de esta frase… Ama el amor, escrita por Ramón y Cajal.
Nunca llegue a pensar que se pudiera amar al amor. Como tampoco imaginé que se pudiera amar a una planta o sentir amor viendo un atardecer… Quizá este escenario podía pertenecer más a una película que a la vida real, a mi vida real imaginada.
Qué puede representar para mí Amar el amor…
Puedo decirme, con sinceridad, que lo veo como amar actos de altruismo… actos de compasión.
Poder ver con amor los actos de valentía…
No sentirme indiferente ante los sentimientos de otras personas.
Valorar el esfuerzo y la dedicación de quienes me rodean, para construir su proyecto de vida.
Dejarme sorprender por el mundo. Dejarme sorprender por otras personas.
Amar el amor, también es amarme a mí misma. Amar mis sueños y mis buenas intenciones. Aprender a amar mis errores… mis muchos errores, que he cometido.
Amar lo que amo, sin miedo a dejar de ser amada por ello. Porque quizá si amo el amor… sea capaz de amar el amor que siento por lo que hago. O por lo menos respetarlo o valorarlo. Sentir compasión
Amar el amor, quizá no se refiera a que tengo que sentir amor por la persona, pero sí valorar lo que hace y respetarlo.
Ama el amor
“Ama el amor…” Me gustaría poder decir que esta frase es mía, que yo he sido la loca a la que se le ha ocurrido. Siento admitir que realmente no es mía. Esta preciosa frase se le atribuye a Ramón y Cajal.
Por otro lado, me gustaría decir que la he descubierto, mientras cubría mi curiosidad, informándome de las cosas humanistas de la ciencia.
Esta frase la descubrí en el Curso de Neurociencia ”El cerebro como aliado”. Fue Nazaret Castellanos quién la citó y nos la dio a conocer… “Ama el Amor”.
Recordad, nos dijo, ama el amor.
Actos de amor altruista
“Los actos de amor altruista y el arte como una forma de expresión de empatía”. Siento decir que esta idea tampoco me la puedo atribuir.
La verdad… a quién no le agrada que le traten bien. Que tengan detalles, que le escuchen. Que se interesen por tus objetivos o por tus intereses.
A quién no le gusta que colaboren en sus proyectos, empujándole, ayudándole y acompañándole en el proceso.
Amor que las personas ponen en sus acciones y en sus intenciones.
¿Podríamos decir que la escucha empática es un acto de amor?
¿Podríamos decir que acompañar a una persona es un acto de amor?
¿Podríamos decir que cuando la otra persona nos escucha y toma la misma postura corporal que tenemos en ese momento está empatizando y conectando desde el amor?
Te puedo decir que cuando una persona me ha copiado la postura y no ha sido natural, sino que se ve forzada, la cosa no ha salido bien. Y es que es mejor ser natural que no serlo, ya que lo superficial se nota.
Las personas con amor se curan
Me gustaría contarte una historia real…
Conocí hace años a una persona que con el tiempo fue maestra y mentora… que, aunque nunca lo dijo abiertamente, siempre dejó abierta la puerta de su secreto… Las personas con amor se curan. La falta de amor propio y la locura.
Pasé muchos años formándome. Nunca le vi un mal gesto ni una mala palabra. Y reconozco, pasado el tiempo que siempre fue muy generosa.
Siempre fue accesible y muy respetuosa con todos sus clientes. Creo que lo único que no podía tolerar, eran faltas de respeto, a otras personas y menos hacia aquellas personas que lo estaban pasando mal. Eso es generosidad y respeto. Creo que no toleraba todo aquello que no fuera sincero, dentro del proceso de acompañamiento.
Enseñó a muchas personas, pero decía que todos sus pupilos fallaban en algo y siempre lo mismo… La falta de amor, altruista, responsable a la disciplina.
Dar sin esperar nada a cambio
Lo entiendo como un arte. Arte altruista. Donde existe el dar sin esperar nada a cambio.
Muchas veces, es mejor que una mano no sepa lo que hace la otra. Como leí en algún sitio.
Un arte en el que solo se puede ser sincero. Ya que sabemos que la empatía no se puede fingir.
La amígdala
Desde la perspectiva de la neurociencia, es adecuado que la amígdala, la parte del cerebro relacionada con nuestras reacciones emocionales, esté en reposo, tranquila. Generando el estado adecuado.
La pregunta adecuada
¿Qué es para mí el coaching personal?
Desde esta perspectiva, te diría, que para mí es el arte de amar el amor, en silencio.
Acompañando desde la distancia.
Haciendo de espejo. Reflejando a la persona de la manera más sincera y respetuosa que sea posible.
Parafraseando de una manera ética y sin forzar o interpretar. Donde la persona o coachee pueda verse a sí misma.
A través de actos de amor altruista y muchísima empatía.
Un servicio a la persona… a través de preguntas.